Señal #1: Olor a gas persistente
Si sientes olor a gas aunque hayas cerrado todos los gasodomésticos, hay una fuga activa. No la ignores. Ventila el área, cierra la llave de paso y llama a un técnico certificado inmediatamente.
Señal #2: La llama del quemador es amarilla o naranja
Una llama saludable debe ser azul y estable. La llama amarilla indica combustión incompleta, que produce monóxido de carbono. Esto puede deberse a quemadores sucios, mala ventilación o problemas en la mezcla aire-gas.
Señal #3: El calentador no calienta bien o tarda mucho
Si el agua tarda en calentarse o no alcanza la temperatura deseada, el calentador puede tener sarro, los quemadores pueden estar obstruidos o el regulador de presión puede estar fallando.
Señal #4: La estufa tiene llamas desiguales
Si algunas hornillas encienden y otras no, o si las llamas son de diferente tamaño, es señal de que los inyectores están sucios o el regulador no está funcionando correctamente.
Señal #5: Aumento en el consumo sin explicación
Si tu factura de gas ha subido sin que hayas cambiado tus hábitos de consumo, puede haber una fuga o un gasodoméstico funcionando ineficientemente.
Señal #6: La tubería tiene corrosión o daños visibles
Si ves óxido, manchas verdes (en tubería de cobre), abolladuras o cualquier daño en la tubería de gas, es momento de llamar a un técnico certificado NTC 2505.